En la actualidad, es usual encontrar compañías que tengan su propia incubadora de negocios, una idea en desarrollo o incluso un programa de reconocimiento para sus colaboradores innovadores. La innovación es un tema que ha logrado mantenerse como tendencia en los últimos años, y sin embargo, la mayoría de las Organizaciones que se han preocupado por generar ideas con potencial de implementarse, ha encontrado que obtener resultados consistentes no es tan fácil como esperaban. En una encuesta realizada por McKinsey, el 94% de los gerentes entrevistados se sienten insatisfechos con el desempeño de su compañía en términos de innovación.

¿Qué hace que la brecha entre los resultados a los que aspira la Organización y los resultados finalmente obtenidos sea tan grande?

Ninguna herramienta o método para innovar va a ser infalible y entregar hallazgos disruptivos y permanentes. Las habilidades, herramientas, métricas, procesos, plataformas, incentivos, roles, y valores deben combinarse en una sola maquinaria orientada a la innovación.

Entonces, ¿cuáles son los factores que generalmente se pasan por alto en los procesos de innovación establecidos dentro de las Organizaciones?

No hay educación sobre lo qué es la innovación

Muy pocas Compañías invierten en mejorar las habilidades de innovación de sus colaboradores . Es común encontrar líderes que asumen que sus equipos de trabajo y colegas saben bien lo que es la innovación. Además, a pesar de que hay evidencia que demuestra lo contrario, muy pocos líderes confían en las habilidades que tienen los demás para innovar, y están convencidos que solo unos pocos colaboradores muy creativos pueden proponer algo de valor. Si quieres innovación enseña a tus colaboradores estas cuatro cosas:

1.Retar ortodoxias invisibles: aprender a diferenciar entre una ley inmutable y una creencia arraigada.

2. No descartar tendencias: es más fácil concentrarse en desarrollar proyectos ligados a tendencias que estén alcanzando un éxito generalizado. Sin embargo, los innovadores no necesitan una bola de cristal para saber lo que va a funcionar o no; deben aprender a ver el panorama más amplio y encontrar aquello que los competidores no han visto aún.

3. Impulsar competencias y activos: la innovación no progresa libremente cuando las Organizaciones se encasillan en lo que hacen y no en lo que saben o poseen; se centran en sus productos y no en sus atributos y facultades. Los innovadores ven su Organización como un portafolio de habilidades que pueden combinarse para hacer una cantidad ilimitada de productos y servicios. Son maestros en hacer conexiones.

4. Atender necesidades desarticuladas: Preguntar a los clientes que necesitan, será muy poco esclarecedor. Obsérvalos. ¿Qué estamos obviando? ¿Hemos dejado de tratarlos como personas y los vemos solo como cifras? Para innovar hay que ser un observador incansable y ver el mundo siempre con nuevos ojos.

Falta una definición compartida sobre lo que es innovación

Para gestionar la innovación de forma sistemática, debe tenerse un conocimiento amplio sobre lo qué es la innovación y delimitar bien sus alcances. Es imposible medir los niveles de innovación y calificar a un colaborador de “innovador”, si ninguno sabe bajo qué parámetros se fijan los indicadores.

No hay métricas claras

-Cuándo no hay antecedentes, es difícil valorar el carácter innovador de una idea. Al definir los parámetros, incluye:
-Inversión de tiempo y dinero empleado para desarrollar ideas, y cuántas se desarrollan cada mes.
-Cantidad de ideas que pasan el filtro inicial y se convierten en prototipos.
-Rentabilidad de las ideas implementadas.
-Recursos invertidos para dirigir y asesorar el desarrollo del proyecto.
-Colaboradores involucrados en los procesos de innovación, y la capacitación que recibieron para lograrlo.
-Eficiencia y balance general de los procesos de innovación dentro de la Organización.

Marginalización de la Innovación

¿Cuántos de tus colaboradores están involucrados en los procesos de innovación? Si la respuesta es menor al 100%, entonces la innovación está marginalizada. Cómo líder es importante asegurarse que todos los miembros del equipo están alineados y con la camiseta de la innovación bien puesta. Un director debe fomentar la innovación y asegurarse que:

-Cada colaborador sepa utilizar las herramientas para innovar.
-Que no se juzguen nuevas ideas antes del tiempo preciso.
-Fomentar la creatividad y eliminar impedimentos burocráticos para implementar la innovación.

Crear procesos de gestión que sean amigables con la innovación

Si las compañías no se arriesgan a invertir en el desarrollo de un prototipo de un producto o en el modelo de un servicio, difícilmente se aprovecharán las ideas generadas y los proyectos con potencial.

En conclusión, si tu Organización está realmente comprometida con la implementación de procesos para la innovación, es fundamental definir el concepto de innovación, establecer métricas claras y comprensibles, hacer a los líderes responsables de los procesos de innovación y fomentar la innovación en cada uno de los colaboradores de la Compañía. Además, cada una de estas iniciativas deben trabajar en armonía y no pueden verse como procesos aislados.